«Era un hombre muy bueno». Así lamentaba ayer la pérdida de Ángel Galiano, el presidente del Cabildo de Cofradías, Ramón Sánchez-Parra. Entre sorpresa, dolor e indignación recibía la familia cofrade la desaparición de quien ha sido el alma de la cofradía del Amparo. Ángel Galiano falleció en la madrugada del jueves, víctima de un infarto que no le dio tregua. Sin preguntar, sin más opción y sin atisbo de esperanza, el corazón de este hombre bueno se apagó para dejar huérfana a la Semana Santa de Murcia.
Galiano ha sido nazareno siempre. En la Sangre, en la cofradía de Jesús, con la Esperanza...de una u otra forma, vivió con pasión todas y cada una de las procesiones murcianas. Durante años cargó a Nuestro Padre Jesús Nazareno y veneró a la Dolorosa de 'Los Coloraos', pero con quien vivió la fe con más intensidad fue con el Cristo del Amparo. Tanto que le montó una cofradía. Ángel Galiano fue cofundador de la institución y desde hace diecisiete años su presidente. Cabo de andas del titular, sus estantes lloran desconsolados la pérdida de su guía.



