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Réquiem por un nazareno
La banda de los 'coloraos' entonó la Marcha Real en el funeral de Carlos
Valcárcel Mavor
27.05.10 - 01:43 - M. D. V. / Mª J. MONTESINOS | MURCIA.
El último adiós no pudo ser más emotivo. La Marcha Real interpretada por la
banda de tambores y cornetas de los 'coloraos' le recibió en la iglesia
parroquial del Carmen, sede de la cofradía de la Preciosísima Sangre de Nuestro
Señor Jesucristo, donde se celebró la misa corpore insepulto de Carlos Valcárcel
Mavor, periodista, escritor, Hijo Adoptivo y Cronista Oficial de Murcia, miembro
de las Academias de Alfonso X el Sabio y Santa María de la Arrixaca, además de
padre del presidente de la Comunidad, y persona muy entrañable, que dejó gran
huella en todos cuantos le conocieron.
Cientos de personas, entre amigos, familiares, autoridades y carmelitanos de a
pie -algunas vecinas hasta con el carrito de la compra-, se dieron cita en la
iglesia para asistir al sepelio, cuya misa fue concelebrada por el obispo de la
Diócesis, monseñor Lorca Planes, el vicario general, Miguel Ángel Cárceles, el
párroco del Carmen, José Carrasco y diversos sacerdotes diocesanos.
Al filo de las 11, llegaban a la iglesia del Carmen los familiares más directos
de Carlos Varcárcel Mavor, sus nietos y sus hijas Marta, Mari Cruz y María
Isabel y su hijo Carlos. El último en llegar fue Ramón Luis, con su esposa Charo
Cruz, que acompañaban a su madre, Mari Cruz Siso.
El féretro, sobre el que iba un gran ramo de rosas rojas, entró en la iglesia
precedido por el Pendón Mayor de la Sangre con crespón negro, cruz alzada y dos
grandes velones de plata, mientras desde los balcones del Museo 'colorao' sonaba
el toque de clarín y los acordes de la Marcha Real, seguido por un redoble de
tambores destemplados, tal y cómo se echa a la calle el titular de la cofradía
de la Sangre, cuya presidencia durante largos años ostentó Carlos Valcárcel
Mavor y a la que toda su vida estuvo ligado fervorosa y sentimentalmente.
El féretro lo portaban Ricardo de Prado, Antonio Iniesta, Joaquín Vidal Coy y
Federico Sáez Sánchez, y una vez depositado ante el altar, lo cubrieron con una
bandera con el escudo de la cofradía de la Sangre.
La primera lectura la realizó el joven Juan Manuel Alarcón, amigo de la familia.
El obispo en su homilía resaltó que «fue un privilegiado, encontró pronto el
Camino que lo llevaba a Dios y lo disfrutó siempre» y destacó que «toda la
sociedad murciana lamenta hoy su muerte» e invitó a la familia a mantenerse
unidos, dirigiéndose en especial a su viuda, Mari Cruz Siso, a la que señaló
como «reina, tesoro, vida y alegría diaria» de Carlos Valcárcel.
Entre quienes acudieron a la misa de funeral se hallaban el torero Pepín Liria;
el presidente del Consejo Económico y Social, Antonio Reverte; el delegado
territorial de la ONCE, Agustín Aguilar y el presidente del Consejo Territorial,
Germán Moya; el presidente de la Autoridad Portuaria de Cartagena, Adrián Ángel
Viudes; el jefe superior del Cuerpo Nacional de Policía en Murcia, Carlos
Llorente; José Luis Mendoza, presidente de la UCAM; el ex alcalde socialista
José Méndez; el presidente de la Cámara de Comercio de Murcia, Pedro García-Balibrea;
el secretario general de Croem, Clemente García; el delegado del Gobierno,
Rafael González Tovar y el presidente de la Asamblea Regional, Francisco Celdrán.
Entre las autoridades militares estuvieron el almirante de Acción Marítima,
Emilio Nieto; el coronel jefe de la Base Aérea de Alcantarilla, Pedro Delgado y
el director de la AGA de San Javier, Juan Antonio Ortega. Los consejeros del
Gobierno regional, concejales del Ayuntamiento de Murcia con el alcalde Miguel
Ángel Cámara, los alcaldes de Molina de Segura, Caravaca de la Cruz y Lorca y
los concejales socialistas de Murcia, Alfonso Navarro y María José Alarcón,
también acudieron a dar su último adiós a Don Carlos. Además de las numerosas
autoridades que asistieron a la misa, estaban también muchos amigos, como Luis
Campillo Veguillas, y su esposa Santy Campoy, unos de los fundadores de la peña
La Panocha, a la que Carlos Valcárcel perteneció siempre. No faltó Manolo
Linares, amigo de investigar viejos documentos y comentarlos con el fallecido
cronista de la ciudad. Hasta José Valverde, 'El Pichilate' se acercó a
despedirlo.
También estuvieron José Dasí, director de El Corte Inglés y Arturo Andreu, jefe
de Relaciones Externas; Ángel Martínez, presidente territorial de la CAM, José
Francisco Parra, presidente de CECE; los presidentes de las distintas cofradías
murcianas; Francisco Mateos Esteban, presidente de los Caballeros de la
Fuensanta, el belenista Andrés Ruiz Navarro y el presidente de la Federación de
Moros y Cristianos, Alfonso Gálvez.
La salida del templo del féretro fue también muy emotiva, ya que lo acercaron
hasta los pies de la imagen del Santísimo Cristo de la Sangre, que estaba
colocada sobre el altar mayor de la iglesia, como pidiéndole su bendición, la
última de tantas que Carlos le pidió en vida, tanto para él como para sus hijos
y demás familia. Los redobles coloraos de los tambores destemplados resonaron de
nuevo en honor del nazareno murciano que emprendía su último desfile en la
tierra.