«LA REAL Y MUY ILUSTRE COFRADÍA DE
NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO»
Bosquejo histórico
Aunque la «Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno» viniera desarrollando actividades religiosas desde muchísimos años antes a su fundación oficial, es lo cierto que, ésta, no se produciría hasta el día 3 de septiembre del año 1600, que fue la fecha de su primer Cabildo. Este tuvo lugar en el interior del Convento de la Arrixaca, ubicado en la calle de San Andrés, número 1, de nuestra capital, donde fijaría su sede, que aún conserva en nuestros días. A dicho Cabildo, entre otras personas, asistirían varios religiosos de la Orden de San Agustín (que allí estaban establecidos) y otros diversos señores, como veremos a continuación.
Para dicha fundación, la Cofradía, previamente, tendría que presentar el texto de sus «Primitivas Constituciones» que, con licencia del Sr. Obispo de la Diócesis, Don Juan de Zúñiga, serían promulgadas el día 2 de agosto del repetido año 1600.
De la celebración de dicho Cabildo dio fe el Escribano Público del Rey, Don Fernando de Jumilla y en él, entre otros, se tomarían los siguientes acuerdos: Nombrar como primer Presidente, al Padre Prior de los Agustinos, Don Alonso de Salzedo; Que la denominación fuera «Cofradía de los Nazarenos» y, designar como primeros Mayordomos, a Don Francisco de Peralta (de la Parroquia de San Bartolomé) y Don Agustín Navarro (de la Parroquial de San Pedro).
Durante los días 10 y 11 de diciembre de 1601, los dos Mayordomos anteriormente citados, ante la presencia del Visitador General del Obispado de Cartagena, Don Fernando Ximénez de Simancas, y la del Escribano, Don Juan Félix Navarro, presentarían ambos las Cuentas de las "insignias" realizadas, entre las que aparecen la escultura de «Nuestro Padre Jesús Nazareno» (imagen de vestir, que había sido realizada por el escultor Don Juan de Aguilera y el pintor Don Melchor de Medina; La de «Nuestra Señora», hecha por Don Pedro de Jaca; la de «San Juan», tallada por el clérigo Don Juan Tomás de Alarcón y «La Verónica», obra de Don Jorge de Oñate.
| Desde esa fecha, (junto a las demás, se empezaría a dar culto a la citada imagen de «Nuestro Padre Jesús Nazareno), con la programación de distintos y continuos Actos Religiosos y Penitenciales. |
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Con el transcurso de los años, tanto en Murcia como en su Huerta, todos sus moradores, en esa Sagrada Imagen, encontrarían la solución a sus innumerables problemas; así lo acreditan las continuas y sucesivas Novenas; el hecho de que, con independencia del desfile de Viernes Santo, con muchísima frecuencia, se le sacara procesionalmente en rogativa; unas veces, sola; otras, acompañada de la Virgen de la Arrixaca (antigua Patrona de Murcia) y de la Virgen de la Fuensanta (que posteriormente le sustituiría en tal Patronazgo), para pedirle su protección en las etapas de grandes miserias, terribles epidemias, inundaciones y sequías, que tan frecuentes eran en aquellos años en nuestra Región. En otras ocasiones, se haría en acción de gracias por las mercedes concedidas.
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Con el transcurso de los años, la Cofradía, por diversas circunstancias, se vería precisada a sustituir sus primitivas imágenes o «insignias», manteniendo únicamente, la de "Nuestro Padre Jesús Nazareno" que precisaría de algunas restauraciones. |
| Fotografía cedida por Estrella |
Después, se agravarían las relaciones existentes entre Religiosos Agustinos y Mayordomos (que ya venían siendo poco cordiales), debido a que, unos y otros, se consideraban dueños o titulares de la Iglesia de Jesús y de sus imágenes. Como la situación era ya insostenible, con fecha 1. de octubre de 1733, los Mayordomos de la Cofradía, tomarían el Acuerdo de presentar demanda judicial ante los Tribunales Eclesiásticos, cuya tramitación duraría hasta el día 4 de febrero de 1765 (casi 32 años), fecha en la que el Nuncio Apostólico de Su Santidad en los Reinos de España, en Madrid, en última instancia, dictaría Auto Judicial, declarando «fenecida v acabada la expresada disputa», al estimar bien probadas todas las acciones y reivindicaciones de la Cofradía.
Desde ese momento, la Cofradía tendría una absoluta independencia, sufriendo una profunda transformación, fielmente reflejada en sus preceptos constitucionales.
El Siglo XVIII es llamado el «Siglo de Oro» de la Cofradía porque durante él, alcanzaría el cenit de su esplendor. A ello, sin ninguna duda, influyó la afortunada llegada a la misma del genial murciano Don Francisco Salzillo y Alcaraz, primero, como Mayordomo y. posteriormente como escultor, con la aportación artística de su obra bien conocida de todos.
| Como escultor, no le resultó fácil a Salzillo introducirse en la Cofradía, supuesto que, su primer trabajo, realizado en 1736 (un «paso» de «El Prendimiento»), no pareció bien a los exigentes Mayordomos, razón por la cual, con posterioridad, seria sustituido por otro suyo, que es el actual. |
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Para volver Salzillo profesionalmente a la Cofradía, no tuvo más remedio que valerse de su entrañable amigo - y también Mayordomo -. Don Joaquín Riquelme de Togores, por cuenta del cual, tallaría el «paso» de «La Caída» (año 1752) con la idea de donarlo posteriormente a aquélla, como así se hizo. |
| Fotografía cedida por Estrella |
Con dicho trabajo, sí quedaron satisfechos los Mayordomos, que a raíz de ese momento, le irían encargando la realización del resto de los «pasos» que, en nuestros días, configuran el tesoro artístico de la Cofradía. De esa forma, serían sustituidos todos los anteriores, alguno, tallado por el propio padre de Salzillo. La única excepción, como siempre, la constituiría la imagen de "Nuestro Padre Jesús Nazareno", por la que, tanto Salzillo como la Cofradía, sentían una profunda veneración, razón por la cual, nadie, en ningún momento, pensaría en su posible sustitución.
Sin embargo, los comienzos del siglo XX, los iniciaría la Cofradía recogiendo las exhortaciones del Sumo Pontífice (León XIII). Así lo demuestra el hecho de que hiciera pública Protestación de Fe a Dios Nuestro Señor y que, en el lado izquierdo de la fachada de su Iglesia, colocara una lápida de mármol blanco, que aún conserva.
Durante los primeros años de este Siglo, cuando todo parecía ya superado, tomaría vigencia una vieja pugna existente entre la «Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno» y otra Cofradía murciana (la de «La Preciosísima Sangre»), consistente en que, ambas pretendían ostentar el honor de ser la más antigua. La cuestión reverdecería a consecuencia de una invitación hecha, en el año 1903, por la Cofradía del «Santo Sepulcro», para que a su Procesión del Santo Entierro (en la noche de Viernes Santo), asistiera una representación de las misma y considerar ambas que, su respectiva embajada debía ocupar el sitio de preferencia u honor en dicho desfile. Hubo entonces largas conversaciones, conviniéndose que, mientras se justificaba documentalmente cuál era la más antigua, las dos, se abstuvieran de enviar ninguna representación. Así lo hizo la Cofradía de Jesús, mientras que la otra, incumpliendo lo pactado, si envió la suya. Ese comportamiento daría lugar a la celebración del Cabildo Extraordinario de fecha 13 de abril de 1903, en el que, la Cofradía de Jesús, tomaría el Acuerdo de declarar "rotas las relaciones de concordia v piadosa amistad», cuya determinación, posteriormente sería ratificada por el Cabildo, también Extraordinario, de 30 de mayo de 1903.
Con posterioridad, al reconocerse que la Cofradía de Jesús era la más antigua, en Cabildo de 30 de marzo de 1904, con plausible acierto, se tomaría el acuerdo de restablecer las relaciones con su otra Cofradía hermana.
En 7 de diciembre de 1903, una Real Orden, dada por Su Majestad el Rey Don Alfonso XIII, autorizaría a la Cofradía de Jesús para ostentar el Título de "Real", así como para llevar el «Escudo de las Armas Reales» en todos sus sellos y correspondencias. Después, el mismo Monarca, en 11 de abril de 1904, le concedería el tratamiento de «llustre», con lo que su denominación definitiva quedaría en su forma actual, es decir. «Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno».
Con estas distinciones, el Monarca español había querido agradecer a la Cofradía el nombramiento de Mayordomo Mayor Honorario, hecho a su favor en el Cabildo Extraordinario de 24 de junio de 1903, y el de Teniente de Mayordomo Mayor Honorario para el entonces Príncipe de Asturias, a los que tendría el honor de recibir, en su privativa Iglesia de Jesús, el día 27 de junio del citado año.
Por Decreto de 30 de mayo de 1941 (promulgado por el entonces llamado Ministerio de Educación Nacional), sería creado el «Museo Salzillo», cuyas obras de anexión a la lglesía de Jesús, tardarían muchos años en realizarse, por tener la Cofradía y el Museo, dirección, organización y administración totalmente independientes.
Al fallecer en Roma Su Majestad Don Alfonso XIII (28 de febrero de 1941), la Cofradía, en Cabildo de 2 de abril de 1942, tomaría el Acuerdo de nombrar al Excmo. Sr. D. Francisco Franco Bahamonde (Jefe del Estado), Hermano Mayor de la misma y el de Mayordomo Honorario al ilustre murciano Don José Ibáñez Martín (Ministro de Educación Nacional).
Algunos años después (1975) al ser proclamado Rey de España Don Juan Carlos I, la Cofradía, en Cabildo de 14 de marzo de 1976, le nombraría Mayordomo Mayor Honorario (anteriormente ostentado por su abuelo Alfonso XIII, y, Teniente Mayordomo Honorario al Príncipe Felipe.
El día 2 de marzo de 1983 (fecha del II Centenario de la muerte de Salzillo» la Cofradía de Jesús) como consecuencia de una moción previa presentada por el Mayordomo D. Francisco Molina Serrano, daría cumplimiento a una cláusula del testamento de Don Francisco Salzillo (sin cumplir a los doscientos años de su muerte), costeando y donando al Convento de Madres Capuchinas de Murcia, una imagen de la Beata María Angela Astorch (Madre Fundadora del mismo). Dicha imagen, que no pudo ser tallada por Salzillo, seria realizada por el escultor Don José María Sánchez Lozano, la cual, en nuestros días, podemos admirar en dicho Convento, que se encuentra ubicado en el Paseo del Malecón, de nuestra capital, en el que, además, se descubrirían dos lápidas: una, en la Capilla, y acreditativa de esta efemérides; la otra, en el cementerio conventual, lugar donde reposan, en unión de otros, los restos mortales de Salzillo.
Posteriormente, la Cofradía, en Cabildo de fecha 9 de octubre de 1983, por unanimidad, entre otros, tomaría el Acuerdo de nombrar «Mayordomo de Honor» al Mando de la Brigada Paracaidista del Ejército de Tierra y, el de «Cofrade de Honor», al Batallón de Instrucción Paracaidista de Santa Bárbara, de Murcia, que desfila en su mundialmente famosa Procesión de Viernes Santo.
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Con fecha 15 de octubre de 1984, la «Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno», previos los trámites legales correspondientes, seria inscrita en el Registro de Entidades Religiosas, dependiente del Ministerio de Justicia, en Madrid, con el número 2.010 de la Sección Especial, Grupo C., consiguiendo, de esa forma, tener plena personalidad jurídica. Para dicha inscripción, entre otros documentos, tendría que presentar, debidamente visado por el Sr. Obispo de la Diócesis, el texto íntegro de sus «Primitivas Constituciones», así como el correspondiente Decreto de Aprobación |
| Fotografía cedida por Estrella |
Desde la designación del Religioso Agustino, Don Alonso de Salzedo, como primer Presidente de la Cofradía (año 1600), hasta la actualidad, han transcurrido muchos años de historia, durante los que por la misma, desfilarían muchos e ilustres Mayordomos, cuya cita, así como la de otros sucesos, serian imposible de sintetizar en unas breves líneas.
Y así, con etapas decadentes y otras esplendorosas, llega la Cofradía hasta nuestros días. Durante su ejecutoria, se ha visto honrada con la visita de Reyes, Príncipes, Jefes de Estado, Políticos, Escritores y otras relevantes personalidades españolas y extranjeras. Por vía de ejemplo, a continuación, transcribimos lo que Don José María Larra decía en 1902: «Dichoso quien, como Salzillo, siente la sublimidad de nuestra Religión; y, bendito mil veces el Arte que así, comunica los sentimientos del artista a cuantos contemplan sus magníficas obras»; «Soñé grande a Salzillo, Santo, no....» opinaba Don Crescenciano Sainz, en 1947, y, «Dichoso el que como Salzillo emplea los talentos que de Dios recibió, en dar gloria al mismo Dios», escribía Don Joaquín María de los Reyes, en el año 1904. Y así, podríamos estar transcribiendo cientos y cientos de pareceres.
La «Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno», en la actualidad se rige por sus Constituciones aprobadas el 18 de marzo de 2002, por el Obispo de la Diócesis, Monseñor Manuel Ureña Pastor, continuando siendo fiel a la labor apostólica que inspiró su erección y al hecho de ser la depositaría de la irrepetible obra de Salzillo.
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Para ello, con encomiable generosidad, todas las mañanas de Viernes Santo, con su famosa Procesión, reproduce en las calles de Murcia la Pasión de Cristo, a fin de recordar al mundo que Dios murió para salvarnos y que con Él, todos, podremos alcanzar la Vida Eterna.. |
| Fotografía cedida por Estrella |
Puelles