Quiero expresar mi más profunda gratitud, a todos los miembros del foro por el
alto honor que me habéis dispensado al elegirme como forista-pregonero.
También gratitud al amigo Manuel Lara, por tan inmerecidos elogios en su
presentación.
Felicitar nuevamente a Juan Valverde por la fotografía que ilustra el cartel del
foro y como no, a nuestros amigos de Albacete, Mercedes y Paco por la
maquetación del cartel.
Gratitud a todos Ustedes que honran este acto con su presencia, en este marco
incomparable de la Iglesia de San Juan de Dios.
Sr. Presidente del Cabildo Superior de Cofradías
Sra. Presidenta de la Cofradía de Servitas de María Santísima de las Angustias
Sres. Presidentes de las Cofradías Pasionarias y de Gloria
Foristas
Nazarenas y nazarenos
Señoras y Señores
Cuando acepté el reto de preparar un pregón del foro, para la Semana Santa de
Murcia, un pregón, llamémosle internauta, me abrumó pensar que mi prosa no
estaría a la altura, para exaltar la Semana Santa, como debe de ser, y
efectivamente así sigue siendo, pero después de transitar por el desierto de la
oscuridad, tratando de buscar inspiración a la que mi formación, meramente
científica, oponía cierta resistencia. Pensé, este pregón no tiene porque ser
solo de la palabra, estamos en un foro exponente de las nuevas tecnologías y que
mejor simbiosis, que poner las nuevas tecnologías al servicio de las viejas
tradiciones. Esto, que no es más que lo que venimos haciendo a lo largo de los
365 días del año en nuestro foro y en la página Web Murcia Nazarena, que con la
participación de todos los foristas estamos realizando, simplemente es cuestión
de hacerlo llegar a la audiencia, que se ha congregado hoy con nosotros, para
demostrar, que todas esas sensaciones nazarenas, todo el evangelio en la calle
que representan nuestras procesiones, no necesitan de la palabra, aunque
también; necesitan un medio que las transporte, que las haga llegar hasta sitios
lejanos y también cercanos, donde más de una persona ha sentido renacer su
religiosidad de la infancia ante la contemplación, a través de Internet, de esas
viejas tradiciones que han encontrado, en ese medio, una forma renovada de
proseguir el espíritu que las impulsó cuando San Vicente Ferrer allá por el 1411
propició la creación de las cofradías, que más tarde pondrían en la calle la
representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo
como medio de evangelización.
No hay que considerar, un hecho casual, que esta simbiosis haya resultado
efectiva, pues a lo largo de la Historia, este plan de salvación ha buscado el
mayor eco, dentro de las posibilidades del momento, para llegar al mayor número
de personas.
Está demostrado, incluso científicamente, que el primer Viernes Santo de la
Historia, fue el 3 de Abril del año 33. Pues bien, a pesar de las grandes
manifestaciones que se sucedieron, entre ellas, es un hecho constatado por la
Ciencia, que ese día la Luna, que en esta época del año es llamada de Nisán,
sufrió un eclipse que hizo que tomara el color rojo sangre que se relata en los
Hechos de los Apóstoles. Solo un reducido número de personas, apenas unos miles,
entre judíos y romanos y todos ellos situados geográficamente cerca de
Jerusalén, tuvieron conocimiento del gran acontecimiento de la Pasión y Muerte
por Crucifixión en el monte Calvario de Jesús el Nazareno.
Posteriormente con la buena nueva de su Resurrección, al tercer día, los
Apóstoles y los Evangelistas se encargaron de proclamar a los cuatro vientos la
gran noticia que sirvió para la Redención del hombre.
Esa gran noticia tenía que ser dada a conocer al mayor número de personas. Por
eso año tras año y durante siglos, pero en especial a partir del Concilio de
Trento en el siglo XVI viene conmemorándose la Pasión, Muerte y Resurrección de
Nuestro Señor Jesucristo.
Hoy en día las diferentes manifestaciones de esta sagrada conmemoración, tienen
repercusión en los grandes medios de comunicación, Prensa, Radio y Televisión,
que transmiten al mundo entero bien sea el Vía Crucis presidido por el Papa en
Roma, como una procesión celebrada en algún punto del planeta.
A estos grandes medios de comunicación se ha sumado en los últimos tiempos
Internet, que ha logrado que en cualquier época del año una persona pueda
acceder a estas grandes manifestaciones y conseguir información, sobre la Semana
Santa y sus cofradías, durante todos los días del año
Todos los cristianos en general y los murcianos en particular, tenemos la
obligación de proclamar que en Murcia se inicia la Pasión del Señor, y ahí
tenemos que estar los foristas metiendo el hombro con pasión y dando a conocer
por todos los medios a nuestro alcance, pero principalmente a través de
Internet, el gran acontecimiento que se va a vivir en nuestra querida Ciudad de
Murcia, que conmemora en la forma que nos han legado nuestros antepasados; la
Pasión, Muerte y Gloriosa Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo
Todos tenemos que ser pregoneros de nuestra Semana Santa. Tenemos que anunciar y
transmitir al mundo, que nuestros Sagrados Titulares, ya están dando sentido a
esta gran conmemoración y seguro que seremos grandes pregoneros, porque estamos
contando, lo más grande de nuestra tierra y lo mejor de nuestra pasión.
En la página Web Murcia Nazarena nuestro forista Turiferario nos dejo una bonita
poesía sobre ser Nazareno todo el año, que me van a permitir que les lea.
Cristiano y nazareno
Si quieres ser nazareno,
tendrás que ser seguidor
de Aquél que ostenta ese nombre,
de Aquél que es Hombre y es Dios.
No puedes ser nazareno
y, por lo tanto, Cristiano,
unas horas en el día,
o unos días en el año.
El pasó toda su vida
pendiente de sus hermanos,
Desde antes de nacer
y desde que lo matamos.
Seamos pues coherentes,
el Amor no tiene fechas.
Sé Cristiano y nazareno.
¡ Siempre las cosas bien hechas!.
Pero Ama, siempre Ama.
Si de tu Amor nada esperas,
oirás dentro del Alma
"Ama y haz lo que quieras"
Lo dijo aquella persona
que Amó a Dios hasta la muerte.
Lleva a Dios en cuerpo y Alma,
siempre presente en tu mente.
No olvides pues, nazareno,
que, en resumen, tu misión
no es otra que Amar al hombre
y por su medio, a Dios.
Ya podemos escuchar los primeros balbuceos de nuestra Semana Santa, ese hablar
que estará compuesto de los sonidos tan característicos, las bocinas que
expresaran su burla con largo y sentido lamento, los tambores de sordos sonidos,
que evocan cada primavera los sentimientos de esta tierra, en la conmemoración
de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.
La Semana Santa es una recreación de los sentidos, que tiene el efecto mágico de
trasladarnos a momentos diferentes de nuestra vida, para revivir aquellos
momentos con nuestros seres queridos, que puede que ya no estén, pero que nos
enseñaron a conocer a Dios a través de las imágenes
Nuestra Semana Santa, con renovado vigor, nos empuja hacia delante, para que
esas expresiones de fe en la calle sirvan para una evangelización que tenemos
que conseguir. Es nuestra labor como cristianos. Es nuestro compromiso.
Estantes, penitentes, mayordomos y músicos, nazarenos que levantamos nuestra
Semana Santa, nos damos cita como cada año para llevar esa representación de la
Pasión hasta lo más alto, para mostrar a toda Murcia ese caminar de Dios entre
nosotros, para transmitir un rayo de esperanza, para darnos amparo, para
derramar su sangre por nuestro perdón, para rescatarnos a través de la fe, para
refugiarnos en su caridad, para acercarnos al misterio de la Redención con su
Resurrección.
Y tras de Jesús, María, madre y mediadora para alcanzar la salvación, Maria que
es el camino hacia la vida y que camina con su hijo, cerca de Él, por esas
calles de Murcia, convertidas en nueva Vía Dolorosa, por la que transita con
majestuosidad, para colmarnos de nueva esperanza, pero mostrando el dolor cuando
no la soledad o amargura por verse privada de su Hijo, al que lleva como dormido
en su regazo cuando va mostrando su angustia, no sin antes haber manifestado su
misericordia, para finalmente ser la luz que muestra la gloria tras la
Resurrección.
Me van a permitir que recite, porque cantar no puedo, unas estrofas que Lorente
puso en el libreto de la Zarzuela La Dolorosa del maestro Serrano.
(Pulsar para oir el fragmento cantado por
Plácido Domingo)
¡Mujer y Madre!
De todo lo del mundo,
lo más sagrado.
Desde una loma del sendero,
la Virgen, caminante,
ve la silueta del madero
y al Hijo agonizante.
Y llora
Su callado tormento
con un lamento
que no puede vencer.
Es el grito desgarrado
arrancado
a su carne de mujer.
Divina estrella,
sobre la huella
del humano dolor,
triste camina, camina llorosa
la Madre Dolorosa
del Redentor.
Que suerte tenemos los estantes, pudiendo llevar a hombros, “despacico muy
despacico” a nuestros Sagrados Titulares, quiero en este momento expresar un
recuerdo emocionado para todos los estantes que ya no están con nosotros,
particularizando en dos, uno por su reciente fallecimiento y el otro por su
maestría, me refiero en este último a Pepe López nuestro Nazareno del Año que no
pudo disfrutar en la tierra, aunque en el cielo lo tuvo que hacer a lo grande,
desde ese mirador privilegiado, contemplando la manera tan particular que
tenemos en Murcia de llevar los pasos, y que él tanto veló por mantener. Y el
otro es Juan Hernández Marín, gran punta de vara en todos los sentidos y que
dirigía con tanta maestría, los pasos que tenían el privilegio de tenerlo que ha
sido llamado para la cofradía celestial; gran fichaje, no cabe duda, pero nos lo
podían haber dejado por más tiempo, aunque él, estará contento junto a su Virgen
de las Angustias y a su Cristo del Perdón o de la Oración que lo mismo da una
que otra advocación.
El caminar de un paso en Murcia sería digno de ser estudiado por la Física, pero
a buen seguro de que erraríamos en el resultado, pues la descomposición de las
fuerzas que actúan, de ninguna manera podría tener en cuenta la fuerza del
sentimiento, como tampoco el cariño y el afecto con que los estantes soportan
tan dulce carga, prestando el vigor de sus doloridos hombros para conseguir el
movimiento pausado y majestuoso. Este es su sacrificio en esa estación de
penitencia. Al final obtendrán para el recuerdo unas flores del paso, que han
estado tan cerca de la imagen venerada, para entregarlas a la esposa o a la
madre, que las pondrán en un oratorio particular para prolongar la veneración.
Nuestras cofradías deben imponer respeto en la calle, la devoción no tiene que
ser una demostración de fuerza, ni de fiesta. La Semana Santa de Murcia es una
representación de la Pasión bajo nuestra cultura, pero no debemos confundir
nuestra natural alegría y entrega con la falta de respeto. Lo nuestro tiene que
ser el respeto a la procesión, la forma más elegante de llevar nuestros pasos,
el dar y recibir nuestros tradicionales caramelos, sin que esto suponga un
jolgorio desmedido. Porque la entrega de caramelos también tiene su sentido
dentro del plan de Dios, el niño, entre caramelo y caramelo siempre preguntará
el porqué de las imágenes que esta viendo, siendo una buena ocasión para
explicarle los fundamentos de nuestra fe.
Las cofradías tienen que llevar a cabo su misión evangelizadora, porque es la
primera razón que tiene la Iglesia, ya lo dice el Concilio Vaticano II "la noble
obligación de trabajar para que el mensaje divino de la Salvación sea conocido y
aceptado por todos los hombres de la Tierra".
Tenemos que ser capaces de conseguir que la juventud se implique y nosotros con
ellos para que el relevo generacional, que por fuerza tiene que producirse,
mantenga el esplendor de nuestra Semana Santa y sea una garantía de continuidad,
no podemos defraudar a los que con tanto amor supieron, en tiempos pasados,
recoger el testigo para trasladárnoslo a nosotros.
La Semana Santa es la suma de siglos de sacrificio y esfuerzo, alimentada por la
tradición, la sabiduría de los mayores y el impulso de los jóvenes, pero este
impulso necesita de un detonante y este lo tenemos que poner nosotros con la
ilusión, con esa misma ilusión y entusiasmo con el que nos entregaron a nosotros
el testigo, movidos sin duda por la Fe, esa Fe cristiana que es la fuerza
impulsora de la Semana Santa, esa Fe que está en el amor a Dios a través de
nuestras Sagradas Imágenes, imágenes que nos hacen sentir a Cristo y a Maria
como más cercanos, esta es la grandeza de la Semana Santa, que nos acerca al
contacto con lo Divino. Que bonito es ver a los niños todavía en brazos de sus
padres, como “le mandan un besico al Señor o a la Virgen”, en ese acercamiento
que facilita la procesión. Esos niños, con el sonido de fondo de las marchas
procesionales, aprenderán a vivir la Fe conservando nuestras tradiciones, esta
es la forma en que se transmite la Semana Santa de padres a hijos.
¿Qué hijo será capaz de olvidar la Fe de sus mayores? Sobretodo cuando estos no
estén, y acabará volviendo a ver la procesión allí donde sus padres o abuelos lo
llevaban, por no decir de ocupar el puesto legado por ellos.
¿Qué hijo después de haber tenido la suerte de ver a su padre emocionado, cuando
vestido de paisano saca el paso a la calle para fundiéndose en un abrazo y con
lágrimas en los ojos, entregárselo, será capaz de abandonar esa tradición?
Esta Fe de nuestros antepasados que podemos ver en la monumentalidad de nuestros
Templos o nuestra grandiosa Catedral, esa Fe que hizo que tengamos la mejor
imaginería barroca, esa Fe que propicia el fervor popular para que Murcia se
disponga de nuevo a escenificar los pasajes de la Pasión, Muerte y Resurrección
del Salvador, bajo una estética barroca, que como decía Monseñor Ureña Pastor a
Informe Semanal de Televisión de hace unos años “El barroco, es fe pura en
eclosión”.
Murcia que hermosa eres, pero todavía más en estos días de Semana Santa, pues
pareces estar hecha para ser procesionada, que bella estampa la que se perfila,
cuando eres recorrida por una procesión, que impresionante el bello marco que
ofrece el imafronte catedralicio, en esa plaza de Belluga, obligado paso donde
el barroquismo propio de la procesión se funde con nuestra Catedral, barroca por
excelencia, para ser marco incomparable para revivir el misterio de la Pasión,
Muerte y Gloriosa Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
Solamente le falta a Murcia poder recuperar la estación de Penitencia en el
interior de la Santa Iglesia Catedral, es algo que las autoridades eclesiásticas
debían de considerar, porque en definitiva, es poder continuar esa manifestación
de Fe que supone una procesión en la calle, porque no dudemos y así he tratado
de expresarlo, dentro del plan de Salvación, las procesiones son un instrumento
de evangelización
No hay que dudar que tanta belleza, de la que nos sentimos tan orgullosos, está
concebida para impulsar nuestra piedad, el arrepentimiento, la identificación
con los dolores del Salvador de la Humanidad
Quiero en este momento recitar unos versos dedicados al signo de la Cruz,
firmados por Juan Lanzarote, rescatados de una antigua publicación murciana del
año 1963.
La cruz era un patíbulo infamante
y en ella puso Dios su carne herida;
y lo que era el ocaso de la vida
fue símbolo de vida en adelante
La cruz era la muerte alucinante
por la barbarie humana concebida,
y Dios le dio su carne estremecida
y fue la cruz suavísimo sedante.
Y así la cruz, que infame se inventara,
sobrecogió Pontífices y Reyes,
cima de la Corona y la Tiara.
Y al esculpirse en mármoles y bronces
aquel madero en cruz dictó sus leyes
y fue una altar y un trono entonces.
Voy a aprovechar la oportunidad que esta tribuna pública me ofrece para
destacar, como la veneración por las imágenes, unida a la necesidad de agua que
tradicionalmente hemos tenido, hizo que las imágenes más veneradas se utilizaran
para implorar el agua mediante rogativas que se desarrollaron sobretodo en el
siglo XVIII y XIX como podemos ver ampliamente en el articulo que nuestro
forista Puelles firma en la página Web Murcia Nazarena
No voy esta tarde a enumerar cada una de las cofradías que componen el abanico
de nuestra Semana Santa, pues podría caer en el error de no mencionar aquello
que cada uno espera oír cuando se exalta la belleza, o la emotividad de una
imagen o de un momento. Esto queda para la interpretación de cada uno.
En Murcia, nuestras Sagradas Imágenes nos muestran la Pasión con toda su
crudeza, pero también con toda la belleza que los artistas de la tierra con
Francisco Salzillo a la cabeza nos han ido legando a través de los siglos, ahora
iré mencionando al resto de escultores, pero antes quiero resaltar el
denominador común de todos ellos, este no es otro que la Fe, la Fe es el
ingrediente principal que utiliza un escultor cuando le da forma a una imagen,
de lo contrario seria solamente una escultura, de ahí que más propiamente se les
llame imagineros.
Esa Fe también explica porque Nuestro Padre Jesús sigue siendo la imagen
original que tallara Aguilera y encarnara Melchor de Medina. D. Francisco Molina
Serrano lo deja claro en su libro: “Entrevista retrospectiva con Francisco
Salzillo”, la veneración que el mismo Salzillo tenía hacia la imagen de Nuestro
Padre Jesús, era tal, que difícilmente podía ser sustituido, pero aun hoy día,
nadie se plantea que tal sustitución hubiera aportado mayor veneración.
Cuando finalmente complete la lista, no estarán nombrados los imagineros
anónimos, pero si nombrare una imagen de autor anónimo que los dignifica a
todos, se trata del Cristo del Perdón, imagen señera de nuestra Semana Santa que
no necesita ser de un artista conocido, pues su prodigiosa expresión de nobleza,
lo eleva por encima de todas esas consideraciones.
De la primera época hay que hacer referencia especial al maestro estraburgués,
Nicolás de Bussy, que nos dejó un Cristo especialmente emblemático por ser una
alegoría de la Redención a través de su Sangre, me refiero naturalmente al
Cristo de la Preciosísima Sangre, que parafraseando a D. Carlos Valcárcel Mavor,
camina sobre un lagar místico dando su Sangre por nosotros.
Para completar esta primera época nos faltan Diego de Ayala y Domingo Beltrán,
el primero con un Cristo Yacente, ante cuya presencia se impone el recogimiento.
Y en el segundo con un Cristo de la Misericordia que da perfecta cuenta de la
advocación que representa.
Junto a Salzillo tenemos en el siglo XVIII a su discípulo aventajado Roque López
y al resto de discípulos. De Salzillo por destacar, algo de su inmejorable obra,
mencionaría al Cristo de La Caída y de Roque López la Virgen Dolorosa de “Los
Coloraos”
Ya en el siglo XIX y principio del XX, tenemos a Santiago Baglietto con Nuestro
Padre Jesús de la Cofradía de la Esperanza. De esta época son también Sánchez
Araciel con la Aparición a los Apóstoles de la Cofradía del Resucitado, Venancio
Marco con San Juan Evagelista de la misma Cofradía. Clemente Cantós con la
Virgen de El Encuentro en la calle de la Amargura de la Cofradía del Perdón.
Damián Pastor con el Cristo del Caifás de la misma cofradía. Y Juan Dorado Brisa
con el San Juan de la Cofradía de la Sangre
En el siglo XX, no citaré ninguna obra para no hacer tediosa la relación,
tenemos como más representativos a Planes, González Moreno, Sánchez Lozano,
Toledo Sánchez, Dorrego, Gregorio Molera, Salvador Castillejo y entre los más
jóvenes a Labaña, Liza, Hernández Navarro, Roses Ribadavia, Ardil Pagán, Antonio
Campillo, Arturo Serra, Gregorio Henarejos.
Todo esta preparado, las puertas de la Iglesia están a punto de abrirse, el
ambiente esta cargado de generosos sentimientos de amistad, y del recuerdo
emocionado de los que ya no están con nosotros. Cada uno dispuesto a realizar su
pequeño o gran sacrificio, ofrecido seguramente en algún momento del año, cuando
en la intimidad, pedimos desde lo más hondo de nuestro corazón cofrade, por la
realización de un determinado anhelo.
La cofradía está dispuesta para la estación de penitencia y amor, en la calle
nos esperan fervientes espectadores, que van a dar sentido a la manifestación de
religiosidad y de fe que supone una procesión, ese pueblo que se apresta a
vivir, con la mayor naturalidad, los días grandiosos de la pasión, llenando con
ilusión las calles y plazas de nuestra Murcia, para “dejarse sorprender” una vez
más en ese lugar y momento elegido, tal vez años atrás, que en realidad no tiene
nada de sorpresa, por ser un encuentro esperado todo el año.
Un golpe seco del estante del cabo de andas, te anuncia que ha llegado el
momento, ya se ajusta el hombro a la almohadilla, otro golpe de estante y al
levantar el paso sientes una sensación indescriptible, llevas sobre tus hombros
lo más grande………
Nuestro genial Salzillo te puso a los pies de la cruz, Mi Señora de las
Angustias; que llevas en tu regazo a un Cristo muerto en trance de darnos la
vida. Que serenidad se le ve a Dios en tus manos, que paz manifiesta, que para
nosotros quisiéramos cuando llegue el supremo momento. Entre tus manos Dios, es
por un momento más hombre, en las manos de su Divina Madre. Que inmenso honor,
llevarte sobre mis hombros cada Viernes Santo.
Ya prácticamente estoy terminando y no sería justo que no agradeciera a mi
familia por el tiempo que no les dedico a ellas, enfrascado en estos temas de
Semana Santa que tanto me apasionan.
Y para finalizar, permitirme que entone a modo de oración:
Cristo Resucitado; que para nuestra redención, estuviste Yacente en el Sepulcro
y como dormido en brazos de tu madre de las Angustias, ten Misericordia y
derrama sobre nosotros unas gotas de Caridad, de Fe, de Esperanza. Ampara,
Perdona y danos Refugio y a través de tu Sangre rescata a estos pobres
pecadores, dándoles Salud para continuar siendo nazarenos al servicio de Jesús
Nazareno.
Muchas Gracias
Para
volver pulsar sobre el cartel